EL ATENTADO A RONALD REAGAN

Con la entrada de hoy nos remontaremos al 30 de marzo de 1981, día en que el entonces presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan, fue víctima de un intento de asesinato a la salida de una conferencia en el Washington Hilton Hotel.

Todo el mundo fue testigo del incidente, que quedó grabado por cinco cámaras y transmitido por la mayoría de los canales de televisión abierta. Todos fuimos testigos del momento en que John Hinckley, Jr. irrumpió en escena de entre la gente y efectuó seis disparos, hiriendo en la frente al Secretario de Prensa de la Casa Blanca, James Brady, en la espalda al oficial de policía del Distrito de Columbia, Thomas Delahanty, en el abdomen al agente del Servicio Secreto Timothy McCarthy -que heróicamente expuso su cuerpo para cubrir al presidente-, y al propio Reagan, luego que una bala rebotara en la limusina e impactara en su axila izquierda, lastimando una costilla y alojándose en el pulmón, deteniéndose a cerca de una pulgada del corazón.

Inmediatamente los agentes del Servicio Secreto entraron en acción, tirando a Hinckley al suelo y reduciéndolo.

Dieciséis minutos después del atentado, se supo que el arma había sido comprada en Rocky's Pawn Shop en Dallas, Texas, cargada con cartuchos marca "Devastator" 22 LR, que contenía pequeñas cargas explosivas de azida de plomo, diseñadas para explotar al contacto. Las balas no habían sido fabricadas en los Estados Unidos y cualquier bala que contuviera explosivos estaba clasificada como un artefacto explosivo ilegal bajo la ley federal vigente entonces. Afortunadamente ninguna de las seis balas llegó a explotar, y todos los heridos, pudieron recuperarse. La peor parte le tocó a James Brady, que no pudo recuperar la movilidad de sus piernas.

Lo insólito del atentado fue su motivación, que surgió a partir de una obsesión por parte de Hinckley con la actriz Jodie Foster, más precisamente en torno al personaje que ella protagonizó en la película Taxi Driver, donde encarnaba a una prostituta menor de edad. Al parecer, el frustrado homicida, se identificaba fuertemente con Travis Bickle, el protagonista principal del film, interpretado por Robert De Niro, que termina convirtiéndose en un psicópata asesino.


A partir de entonces siguió a Foster por todo el país, llegando hasta el punto de matricularse en un curso de escritura en la Universidad de Yale en 1980, cuando se enteró que ella estudiaba allí tras leer un artículo en la revista People. Escribió numerosas cartas y notas a Foster, e incluso llegó a llamarla dos veces, y se negó a darse por vencido cuando ella le indicó que no estaba interesada en él. Entonces, convencido de que al ser una figura de renombre, podría llamar la atención de la actriz, comenzó a acechar al entonces Presidente Jimmy Carter , en apariencia también la decisión de utilizar a los presidentes como blanco, parece haberse inspirado en Taxi Driver, ya que el protagonista planea en un momento asesinar a un congresal. Finalmente ante su acoso Foster le entregó las cartas a su decano, quien a su vez las elevó al Departamento de Policía, que intentó dar con la pista de Hinckley sin resultados.

Finalmente sería Reagan quien caería en desgracia. Aquel día, sabiendo que tal vez no viviría para contarlo, escribió una carta —que no envió— a Foster, diciéndole que esperaba impresionarla con la magnitud de su acción. Al ser detenido lo primero que preguntó a los agentes fue si la Ceremonia de los Óscar de esa noche se pospondría debido a los acontecimientos, y de hecho fue pospuesta —se transmitió la noche siguiente.

Hinckley fue declarado no culpable por motivos de demencia y ha permanecido confinado en una Institución mental.

EL DIA QUE HIMMLER SE HORRORIZO


Seguramente todos han oído hablar de este tristemente célebre personaje de la historia. Heinrich Himmler fue el fundador y jefe de las SS alemanas y "alma mater" y organizador del Holocausto nazi que acabó con la vida de millones de personas.

Pero muy pocos conocen el lado "sensible" de este genocida. He aquí el objetivo de la burbuja de hoy.

Himmler visitó España en el año 1940 y como era de esperarse, fue recibido por el Régimen Franquista y su obsecuente líder, con todos los honores. 

Como parte de los agasajos, fue invitado a presenciar una corrida de toros en la Plaza de las Ventas en Madrid, para ver en acción a los más diestros toreros de aquel momento, Marcial Lalanda, Gallito y Pepe Luis Vázquez.

Como manda el protocolo en semejante ceremonia, se ejecutaron los himnos alemán, de la Falange y el español. Pero lamentablemente por las inclemencias del clima, se tuvo que suspender la fiesta apenas iniciada la primer faena.

Pero lo más llamativo e irreverente de esta anécdota, no fue la inoportuna jornada lluviosa, sino que el invitado de honor salió horrorizado del espectáculo por el trato tan cruento que se les inflingía a los toros, tal fue así que sufrió una descompensación por lo que tuvo que ser atendido por los servicios médicos preventivos que se encontraban en el lugar.

Qué paradójica resulta la historia, el hombre a quien no le templó el pulso para dar la orden de asesinar a millones de personas, no soportó semejante exhibición.


Fuente: Franco-Hitler Dialogo de sordos en Hendaya

EL ATRACO MAS IMPORTANTE DE LA HISTORIA

En julio de 1976 tuvo lugar el atraco más importante de la Historia que tuvo como maestro a Albert Spaggiari, al que se le ocurrió la brillante idea de robar uno de los bancos más grandes de Francia, la sucursal de Societe Generalé en Niza, utilizando el sistema de alcantarillado de la ciudad para acceder a la cámara del Banco.

Spaggiari llevó su idea a la Mafia local con la intención de buscar ayuda, pero se opusieron a su descabellado plan y se propuso crear una organización delictiva propia. Reclutó a 20 personas, cada una de ella especialista en su campo, por ejemplo un experto en joyería -para saber lo que merecía la pena llevarse cuando entrasen en la cámara-, y otro experto en la construcción de túneles.

Después de un año haciendo planes, se metió junto a su banda bajo tierra literalmente. Durante 3 meses construyeron un túnel en las alcantarillas de Niza que llegaba hasta la pared subterránea del Banco, arrastrando un equipo que pesaba más de una tonelada. Avanzaban dos mts. por día, y cuando finalmente llegaron, un viernes, todavía les quedaba por atravesar una gruesa pared de cemento para entrar en la Cámara acorazada.

Abrieron el agujero a mano y no accedieron al interior hasta la tarde del día siguiente. Cualquier otro delincuente al ver que ya estaba dentro, la hubiera desvalijado cuanto antes, pero Spaggiari no era un delincuente cualquiera... Había llevado comida para sus hombres y, allí mismo, tomaron un refrigerio a base de vino y patés.

Finalmente, los ladrones dejaron atrás las sobras de su “picnic” y la mayor parte de las cajas de seguridad del Banco, pero lo que se llevaron y cómo se lo llevaron también hizo historia.

Tras soldar desde el interior la puerta de la Cámara acorazada para asegurarse de que nadie les molestara, se tomaron todo el tiempo necesario para robar el banco. Había miles de cajas entre las que elegir, y les dio tiempo para revisar algunos cientos; lo que consideraban que merecía la pena lo metían en bolsas de plástico selladas que colocaban en unas balsas.

Transportaron su botín en estas balsas, que flotaban en el agua del alcantarillado y las llevaron hasta donde les esperaban otros miembros del grupo que ocultaron el material. Se pasaron todo el fin de semana en el interior de la Cámara acorazada y no se fueron hasta que el banco estaba a punto de abrir sus puertas.

Los primeros en llegar el lunes por la mañana fueron los empleados del banco, los segundos fueron los policías, que hicieron un agujero en la cámara sellada y descubrieron el “revoltijo” que los ladrones habían dejado. El botín de 60 millones de francos que se llevaron lo convirtió en el mayor atraco a un Banco de toda la historia.

Spaggiari era un hombre muy inteligente y planeó el robo de una forma tan precisa que no dejó ni una sola pista a la policía. Dejó una nota que decía: "Sin armas, sin odio y sin violencia".

La clave para resolver el delito resultó ser una esposa celosa. Antes del atraco había llamado a la policía para comprobar las sospechosas actividades de su marido por la noche. Luego, siguiendo una “corazonada”, la policía fue a la casa de esa mujer después del atraco y detuvieron a algunos de la banda que encontraron allí. Finalmente, las pistas que obtuvieron les llevaron hasta Spaggiari.

Se pasó el juicio paseándose por la sala, ofreciendo respuestas ridículas a todas las preguntas, contando una historia fabulosa en la que mezclaba partes de verdad con mentiras. Estaba narrando una de sus historias cuando se lanzó hacia una ventana abierta. Su abogado y todos los demás pensaron que intentaba suicidarse. Saltó y aterrizó en un coche que estaba aparcado debajo.

Bajó del coche y montó en una motocicleta conducida por uno de sus “amigos” que salió disparada. Fue lo que se dice una “fuga relámpago”. Nadie volvió a ver a Albert Spaggiari ni a su esposa, ni siquiera una parte de ese botín que batió todos los récords.

En 1979, tras un pacto secreto con una editorial, publicó su autobiografía, detallando los pormenores del robo, y en el que narraba que no se había quedado con nada del dinero. Contaba que lo había enviado a la gente oprimida de Yugoslavia, Portugal e Italia, todo un Robin Hood moderno.

Años después, la prensa publicó que su cuerpo fue hallado por su madre frente a su casa en 1989. Al parecer falleció por un cáncer de garganta y su esposa lo trasladó hasta allí para que reposara en su lugar natal.

EL GATO NEGRO



En esta burbuja conoceremos la historia del personaje principal del cuento homónimo del pionero y maestro del terror Edgar Allan Poe, a quien pronto visitaremos en otra burbuja, ya que bien merecida la tiene. Sin duda los atributos que al pobre felino de color negro le hemos atribuido, debe haber influido en el escritor norteamericano, y su elección como protagonista de aquella historia, no debe haber sido para nada arbitraria. Ya en aquellos días estba instalada en el saber popular la creencia de que los gatos negros traen mala suerte a quien se cruce en su camino, sin embargo la historia nos enseña que este prejuicio no es inherente a ninguna cualidad del pobre cuadrúpedo en cuestión, sino que es una invención del hombre que no data de todos los tiempos.

Muy por el contrario, este animal, estaba muy bien considerado en la Edad Antigua. Textos de más de dos mil años de antiguedad atestiguan su papel en las diferentes civilizaciones de la época.

Por ejemplo en Egipto se le tenía en muy alta estima por su porte, su carácter independiente y altivo, su habilidad para la supervivencia, y sus dotes como cazador. Y fue esta habilidad como cazador de ratones la que hizo que, alrededor del año 3000 a.C., comenzase el proceso de domesticación del animal por parte de la cultura egipcia.

Su gran utilidad para mantener los silos de grano limpios de roedores —grano que de otra manera se habría malogrado— junto a otras cualidades, contribuyó a que la religión egipcia le incluyera entre sus símbolos sagrados y se le considerara como reencarnación de los dioses. La belleza del animal sirvió para que la diosa Bastet, —guardiana del hogar, defensora de los hijos y representante de la dulzura maternal y la abundancia— fuese representada con cabeza de gato.

Fue tal la adaptación del gato a la vida cotidiana de los egipcios, que su muerte era motivo de duelo familiar; Heródoto, en Los nueve libros de la Historia, manifiesta que los moradores de la casa se rapaban las cejas en señal de duelo. Tras su muerte, su cuerpo se embalsamaba y momificaba en locales sagrados, y en el lugar de su entierro se colocaba junto a ellos ratones embalsamados. En 1890 fueron halladas en la ciudad de Bubastis amplias necrópolis con más de 300.000 momias de gatos.

La pena de muerte era el castigo para quien matase a un gato. Diodoro de Sicilia —historiador del siglo I a.C.— asegura haber visto en Egipto asesinar a un pobre infeliz por haber dado muerte a un gato.

Los griegos introdujeron su uso como animal domesticado en Europa y asimilaron la diosa Bastet a su diosa Artemisa, afirmando que ésta había creado al gato para ridiculizar a su hermano Apolo. Los celtas creían que los ojos de los gatos eran las puertas de entrada al reino de las hadas. En Japón se les utilizaba para proteger los manuscritos sagrados en las pagodas de la voracidad de los ratones. Se dice que el filósofo chino Confucio tenía un gato como animal de compañía y que el profeta Mahoma, en pleno siglo VII, gustaba de predicar con uno en sus brazos.

El gato gozó de ese status divino hasta que la Iglesia Católica, (cuando no?) hacia mediados del siglo XIII, inició una terrible persecución contra ellos al considerarlos como símbolo del diablo y sirvientes de las brujas. Ocurre que el gato estaba presente en multitud de ritos y creencias paganas que había que erradicar y, por ello, se magnificaron los aspectos negativos del animal: puede ver en la oscuridad, es esquivo e independiente, despiadado cazador, con innata tendencia al robo, gusta de la noche, pupila vertical, etc. En fin, el pobre cayó en desgracia.

Entre los cultos paganos en los que el gato tenía un papel importante, se encuentra el culto a la diosa Greya, diosa del amor y de la curación según la mitología nórdica. Esta diosa guardaba en su jardín las manzanas con las que se alimentaban los dioses del walhalla y en su iconografía aparecen dos gatos tirando del carro de la diosa. Una asimilación del animal a la deidad hizo que el gato se convirtiera en la base de las “purificaciones” de la Iglesia, para erradicar las creencias paganas en las que tenía participación. Incluso el Papa Clemente, cuando decidió acabar con la Orden de los Caballeros Templarios en el siglo XIV, les acusó de homosexualidad y de adorar al demonio en forma de gato.

Aunque también tuvo un gran peso el hecho de su excesiva proliferación en las ciudades, lo que suponía un incordio. Los gatos callejeros, alimentados por ancianas solitarias, pululaban por doquier y muchos vieron en aquella asociación bruja-animal algo diabólico, lo que se agravaba si el gato era negro y de pelaje corto. También se decía que las brujas se transformaban en enormes gatos negros; así se dijo en Salem, en la colonia inglesa de América del Norte.

Este cúmulo de cosas hizo que un animal que había gozado de gran prestigio pasase a ser considerado un animal despreciable. La consideración de animal de mal agüero, hizo que se diera muerte a miles de gatos y, el aniquilamiento fue de tal magnitud que, cuando la peste negra azotó Europa en el siglo XIV, causando más de veinticinco millones de muertos, apenas si quedaban ejemplares para luchar contra las ratas, principales propagadores de la enfermedad. Y sin ninguna duda, la plaga fue tan devastadora debido al desenfrenado exterminio de los gatos. La Iglesia alentó de tal forma la persecución de estos animales, que llegó a convertirse en espectáculo la quema de estos pobres felinos en las hogueras de la noche de San Juan.

En Francia, durante el reinado de Luis XIII era tan frecuente este tipo de barbaridades que el rey tuvo que poner fin a la matanza de gatos negros. En el año 1400, la especie estuvo a punto de extinguirse en Europa. Su existencia se reivindica a partir del siglo XVII debido a su habilidad para la caza de ratas, causantes de tan temibles y desoladoras plagas. En los años posteriores, el gato vuelve a conquistar parte de su antiguo prestigio.

En fin, si eran pocos todo bien, cuando fueron muchos, todo mal. La gran paradoja de esta historia, es que los verdaderos desafortunados han sido en todo caso los gatos, cuando se cruzaron por primera vez con el hombre.

UNA NIÑA POR CORREO

May Pierstorff, una niña de 4 años de Grangeville (Idaho), pidió a sus padres en febrero de 1914 visitar a su abuela en Lewiston. El problema es que se encontraba a 75 millas de distancia, y comprar un billete de tren costaba lo que sus padres ganaban en más de una semana de trabajo.

Como no querían que su hija se quedara sin ver a su abuela pensaron en una solución. Se preguntaron en otras formas de que la niña llegara a su destino y cayeron en la cuenta de que no existía un reglamento sobre el envío de personas por paquete postal. Dicho y hecho, lo pensaron y se pusieron en marcha. Decidieron “enviarla por correo”.

El 19 de febrero de 1914 la niña y sus padres fueron a la oficina de correos en Grangeville donde pesaron a May. Las 48 libras y media que pesaba el "paquete" no superaban el límite permitido de 50 libras.

Franquear la niña costo 53 céntimos en sellos. El encargado de correos los pego en el abrigo de May. Y así, con sus sellos puestos, la niña viajó en el compartimento de correo del tren y llegó sin ningún rasguño a su destino, la casa de su abuela. Leonard Mochel fue la persona encargada de dejar a May en la casa de su abuela según recogen los archivos del National Postal Museum.

ARTHUR RIMBAUD ES EL OTRO

Arthur Rimbaud (1854-1891) fue sin dudas uno de los más grandes poetas franceses, y uno de los más influyentes para todos los que le sucedieron.

Este precoz artista de las letras escribió sus primeros versos cuando apenas contaba con quince años. El director de su colegio dijo de él entonces: «Nada ordinario germina de esa cabeza, será un genio del mal o un genio del bien».

Digamos que un poco y un poco. Arthur fue un adolescente lleno de conflictos internos y de sentimientos de rebeldía. Esto se vio reflejado tanto en su poesía como en su vida. Llevó una vida licensiosa y aventurera. Huyó y lo pescaron varias veces. Tuvo una tormentosa relación amorosa con el poeta Paul Verlaine por lo demás controversial, llegando a vivir junto a la esposa y la hija de éste.

Rimbaud sólo escribió cuatro libros de poemas -Poesías (1863-1869), Cartas del vidente (1871), Una temporada en el Infierno (1873) e Iluminaciones (1874)- pero son suficientes para describir con maravillas metáforas toda su angustia y su desprecio hacia la sociedad en la que vivía.

Sin embargo, este talentoso crítico, misteriosamente dejó para siempre la literatura a la prematura edad de veinte años. Como si su genio se hubiera apagado, se retiró de la vida artística y nunca volvió a escribir.

A partir de ese momento y hasta su muerte a los 37 años, se dedicó a las actividades mercantiles, a la especulación y a la usura que tanto había criticado, tal como lo demuestran sus correspondencias con sus agentes de negocios.

Alguna vez este maestro escribió con una lucidez que aún brilla: "Yo soy el otro".

Cuál habrá sido el verdadero Rimbaud?

UN MILITANTE LLAMADO SANTILLAN

Una canción pareció advertirlo: en cualquier momento te la van a dar. Pero él continuó con su lucha. A quien habrá molestado el joven Santillán para pagar con su vida aquel atrevimiento?

Sin dudas que la violencia no es el medio para reclamar, pero mucho menos para gobernar. Porque aquellos que protestan lo hacen desde la desesperación, cuando los medios se han agotado, mientras que los que reprimen u ordenan reprimir lo hacen desde la incapacidad, con frialdad e impunidad, al amparo de sus armas.

Seguramente hay quienes aún hoy justifican aquella masacre, amparados en las fotos de la víctima enfrentándose horas antes a los gendarmes armado con un palo. Seguramente aquellos que no saben de qué se trata ver llorar a un niño con hambre.

Sea como fuere, allí lo vimos todos, arrastrándose en su propia sangre. Asesinado fríamente cuando se detuvo a auxiliar a otro militante a quien no conocía. Aún así, herido mortalmente, exponiendo su cuerpo y tratando de socorrerlo.

Esto, tampoco deben saber de qué se trata.

GB / La Sodera 2012